BÚSQUEDAS, ALTERNATIVAS Y DESENCUENTROS

BÚSQUEDAS, ALTERNATIVAS Y DESENCUENTROS

REFLEXIONES SOBRE DUELO, MASCULINIDAD, PATERNIDAD, PAREJA Y PUNTOS INTERMEDIOS

miércoles, 4 de junio de 2008

Encuentro profundo y erótico


Tiempo ha que no nos encontrábamos.
Y decidimos.
Llegamos puntuales los dos. Él, con su corpulencia enorme, yo solamente con lo que soy.
La relación de R y mía no es tan antigua. Es relativamente nueva pero cada vez que se da, nos entregamos algo de nosotros con la carne mediadora y celestial. Somos amigos y hemos permitido que nuestros sentidos conversen en lugar de nuetros cerebros... Me nutre de afecto y aceptación activa y actuante en el momento en que me le entrego. Libero mi cuerpo y sus sudores, desato los bloqueos pélvicos y escapulares y me balanceo al rítmico ir y venir de su enorme humanidad que me cubre, me llena, me rebosa, me empapa en su sudor exquisito.
Él recibe de mi la misma aceptación y entonces explota en su necesidad de comunicar universos y mariposas. Se entrega con la fuerza y la pasión del último encuentro. Me consume, me devora y, como el amor, me regenera. Es mi amigo.

Tal vez no sabemos demasiado de cada uno. No hace falta en esta relación. Nuestros besos cuentan por nosotros las historias y derrotas cotidianas, nuestros brazos las transforman en quimeras y en sus alas fantásticas nos transportamos a donde en solitario no podríamos llegar.

Agradezco a la vida y le agradezco a el que sea mi amigo y coincidamos.

Después de que el representante acuoso del deseo fluyó en ríos abundantes de placer y de erotismo, el breve instante de yacer desnudos, desprotegidos, extenuados, piel con piel, nos reportó la experiencia humana de la presencia del Otro significativo y significante. "El Otro que no es si yo no existo, el Otro que me da plena existencia" (Octavio Paz)

Mientras tanto, B podrá seguir con su conflicto epidermico e hipostático... Ojalá agún día podamos compartirlo y sumarlo a la corriente universal del placer que da la vida a este vasto universo compartido.

lunes, 2 de junio de 2008

Des encuentro Final?

El viernes al medio día recibí un mensaje que me produjo gusto, ternura y una parte de enojo... básicamente era una forma muy torpe de pedir algo... Era de B. diciéndome que tía antojo de comida italiana... "muévele a tu chancla..." para generarlo...

Gusto, por que anteriormente que lo había invitado a comer se excusaba diciendo que tenía que comer con mami.
Ternura por la misma torpeza y rasgo adolescente de no pedir directamente las cosas sino exigirlas.
Enojo por que no tengo ningún compromiso que me obligue a "moverle la chancla"... además que me parece una expresión soez, de mal gusto y me genera desagrado.

Ganaron las primeras reacciones y le hablé para ponernos de acuerdo... y salimos, fui por el pero me pidió que no pasara a su trabajo, sino que lo recogiera a unas cuadras... ¡¿Cómo?! Si el casado que se tiene que esconder soy YO... ¿por qué no ir al trabajo por él como cualquier amigo?

Yo tenía idea de invitarlo al restaurante italiano... revisé la cartera y asumí el gasto. (lo cuál es bastante en estas circunstancias vacacionales).

Me cambió la jugada (por algo más barato, hasta eso.) Compramos unos panini en una franquicia gringa (sabrá lo que es la comida italiana????) y nos los fuimos a comer a una cantina...

Llegamos al centro de la ciudad y en ése establecimiento no tenían pan... Propuse que fuéramos a un centro comercial a comprarlos ahí y noté cierta resistencia de su parte... como rechazo... ¿complejo de pobre?... finalmente accedió por que yo accedí a comerlos en donde él quería...

Comimos a gusto, bebimos también algunas cervezas... y planteamos el programa de la tarde. De hecho, yo había planeado y hecho ajustes para verlo el sábado, no el viernes, pero mentalmente arreglé la situación y encontré la manera de cubrir mi ausencia familiar y laboral... El tenía una reunión con sus compañeros de escuela... está bien... convenimos ir a su casa y pasarla juntos hasta que él tuviera que irse a su reunión.

Llegamos a su casa y entre plática y plática empezó a prepararse... se puso una mascarilla de no qué cosa y con su camisa descubierta se sentó pegado a mi... En estos momentos de la relación, no creo que haya mucho que interpretar al respecto.


El, recostado a mi lado, con los ojos cerrados, la camisa desabotonada... Yo, a su lado, con él... empecé a acariciarlo suavemente en el cuello, apenas tocándolo, bajando mis dedos suavemente por su pecho y abdomen. Haciendo círculos pequeños, primero, más amplios, después, alrededor de sus tetillas, bajando de vez en vez a su ombligo y haciendo círculos también en él. Contactando con su vello abdominal que me resultó delicioso al tacto... Todo iba bien...

No solamente experimenté excitación, me es muy placentero dar a otro mis caricias, descubrir la epidermis del otro, re- conocerlo dactilarmente. Simplemente Delicioso.

Pero

Despuès de permanecer unos 10 minutos en relajación, mostrando en su rostro la satisfacción producto de mi tacto... abrió los ojos con premura, como quien después de abandonarse, recupera súbitamente el control y, cerrando su camisa, sin verme a los ojos, me pide que no lo haga. Esta vez no pensaba hacerle caso. Y volví a las andadas con una respuesta positiva de parte de él, expresada corporalmente pero nunca verbalmente. De nuevo me quitó la mano y me dice que no.




Se levantó a enjuagarse la cara y regresó a sentarse, pegadito a mí, que no me moví y que desde mi sitio lo observaba hacer; me pidió que le tocara el rostro para enseñarme cómo le había quedado a lo que aduje que no tenía las manos limpias… y me dijo que no pasaba nada… Lo toqué suavemente, a lo que el reaccionó recostándose y dejándose hacer… (¡Yessss!) Recorrí sus cejas pobladas, el contorno de su frente, su cabello… regresé a delinear con mis dedos sus párpados, su nariz y después de rodearlos algunas veces SU LABIOS… me encantan… me fascinan… El siguió recostado y mientras lo acariciaba, sentí el cambio de su respiración, a mayor profundidad y entrecortada como preámbulo de posibilidades…

De su rostro recorrí su cuello, bajando más decidido a su soto selvoso, rozando la orilla del pantalón desabotonado y el borde de su bóxer… y entonces…

Me anunció que necesitaba dormir, que se estaba cayendo de sueño a lo que le respondí que yo también, que durmiéramos juntos una siesta… y algo se quebró…

Claro que no aceptó, aduciendo lo incomodo que era para él, que no estaba preparado, y no se que jalada más… incluso propuso dejarme su cama y dormir él en el sillón… y decidí, en ese momento, desde lo más profundo de mi convicción, que era mejor irme. Y se lo dije… Mejor me voy para que duermas bien, no tiene caso que me quede, pues después tendrás que arreglarte e irte a tu reunión… No levanté la voz… simplemente sentí la fuerza proveniente de la convicción… era mejor irse… Lo que sentía no era rabia o enojo propiamente, era desilusión, era, un cuestionamiento… ¡Y Yo Cuándo? ¿Cuándo voy a recibir algo de ti? Incluso le dije que me comprometía a no seducirlo, a no abusar de el dormido ( ja ja como si tuviera 12 años) y se cicló, me hace sentir incomodo, decía, y su facie era como obnubilado. ¿No crees en mi palabra?, le dije, y respondía que sí pero que se sentía incomodo… y le dije de mi necesidad de ser abrazado, de sentirlo cerca, de mi capacidad de respetarlo recibiendo su calor corporal en una acción tan simple como tomar la siesta…

en ese momento no pude actuar como terapeuta… No es ese mi rol con él… nunca lo ha sido… y, me marché, con la conciencia de que probablemente sería la última vez que lo viera en ese nivel de intimidad (¿pos cual?) y me marché. Consumiéndome por dentro… con mucha energía y con la necesidad de ser tocado, de contacto humano masculino, bien clara. También me llevé claro que no quiero permitirme ser explotado por nadie que me requiera como proveedor . Escuchando a Amaury…

Dame la prisa de un olvido o anhelado
si no hubo beso que venciera lo azaroso,
la maldición de un golpe bajo en el quejido,
el sollozar de cuanta estrella atrapa el ojo.

Lo dejé y decidí ir al sitio adecuado de contactos expres impersonales… algo es algo… el vapor…

Y me encontré a todo mundo, je je… básicamente a dos amigos, a los que inmediatamente puse al tanto de lo sucedido y fue gratificante recibir sus palabras y de uno de ellos sus caricias de apoyo… Me aligeró la carga por que ninguno tomó partido… solo escucharon y apoyaron… gracias desde aquí… Y después ¡a lo que vine…!!!! Y estuve más que ardiente en la vivencia desenfrenada e impúdica del erotismo.

Sé que el toque anónimo no es ni con mucho lo que buscaba con B, pero sé también que acumular la energía sin darle salida, sin hacerla circular, la vuelve tóxica.

Me retiré agotado, mental, afectiva y eróticamente y me dediqué a lo que necesitaba en ese momento… Dormir….

El sábado fue también intenso…

Me levanté temprano a ponerle atención a mi jardín y a mis canarios… ¡Cómo lo disfruto! La Vida que se regala. Después me fui a desayunar con tres alumnos amigos (uno de ellos de ambiente, enterado de B… y los otros dos bugas) y fue agradable la plática ligera de sus vidas de estudiantes universitarios. De ahí me fui a iniciar un nuevo acompañamiento terapéutico con una amiga de la especialidad, a quien no había compartido mi gaydad. Iba con mucho miedo… pues conoce a mi esposa e hijos y todo mi ambiente familiar… Sesión Intensa… muy (no encuentro el adjetivo) catártica, liberadora, comprometedora, pero sobre todo, como primer paso de mi decisión de separarme de mi esposa y poder vivir más congruente y honesto.

Saliendo de mi extra larga sesión, me fui a un parque público con estanque y patos, que disfruto particularmente. Necesitaba aquietarme de nuevo, retornar a mi centro operacional para continuar la vida por delante.

Debido a que habíamos quedado originalmente en compartir el sábado, llamé a B… tratando de ser natural y no mostrar enojo (que no lo sentía) y conciliar un encuentropara ese día y arreglar la diferencia.

Me contestó agrio, y me dijo que estaba platicando con un vecino (jajaja supongo que creyó que me iba a enojar mucho) y que cuando se desocupara me hablaba… ¡Qué conversación tan prolongada!

Aún es momento en que no se comunica… y no me late mucho hacerlo yo.

Será el fin de la historia… ¿?

viernes, 30 de mayo de 2008

AMAURY PEREZ

46 vs 27...
Él, todo el tiempo del mundo...
Yo, siento que se me escapa la vida...
Él, se toma su ritmo --> lento para la
entrega
--> rápido en la
demanda
Yo, permito el juego en lo posible y exigo
al menos
una caricia a cambio

Como si fuera la primavera, yo muriendo....


Dame el otoño (Amaury Pérez)


Dame el otoño si apagué la llama urgente
de un sueño atado al cinturón de la caricia
y la ansiedad cual penitencia, eternamente,
si es que el deseo me robó la maravilla.

Dame la prisa de un olvido o anhelado
si no hubo beso que venciera lo azaroso,
la maldición de un golpe bajo en el quejido,
el sollozar de cuanta estrella atrapa el ojo.

Dame la luna para atarle los suspiros,
que no lograron trascender la ventolera,
una sonrisa que devore la nostalgia
y que derrumbe, indiferente, primaveras!

Dame el castigo de una noche de aguaceros
y unas ventanas desafiando el aire frío,
para arriesgarle la ilusión a otra quimera
sin el influjo de lo atado... y lo perdido.

Dame esa mano, que arremeta contra todo,
lo que le huela a castidad y a cama limpia,
un contrabando de quietud y de sabores
que me sorprenda a cada vuelco de la vida.

Dame un océano de cruces y miserias
donde aliviarme de un recuerdo desmedido,
un horizonte de mentiras y cadenas
por cada gesto que reniegue de mí mismo.

Dame el azar para que invada los dominios
de un corazón ya corrompido y polvoriento,
porque le sobran al amor y a los caminos
los corazones corrompidos y polvorientos

Y dame, al fin, la sombra triste que en lo obscuro
sin más piedad deja la luz, sin voz ni vuelo,
porque le estorban claridades y ternuras
a un torpe tipo avasallado por los sueños,

A un torpe tipo avasallado... por los sueños.

(1979)


jueves, 29 de mayo de 2008

luminiscencia interior


discurso inaugural de Nelson Mandela como presidente de Sudafrica, leído el 10 de mayo de 1994.
"Nuestro miedo más profundo no es creer que somos inadecuados. Nuestro miedo mas profundo es saber que somos poderosos más allá de la mesura. Es nuestra Luz, no nuestra oscuridad, lo que más nos asusta.(...)"

miércoles, 28 de mayo de 2008

Recomendación



Uno de los faros que han orientado mis reflexiones últimas respecto a mis crisis personales y profesionales, es este libro. Lo recomiendo ampliamente para aquellos que deseen aproximarse a la nueva información generada en el tem generar opinión y confrontarlo con lo vivido...

Para mayor información consultar...

http://www.gandhi.com.mx/index.cfm/id/Producto/dept/Libros/pid/53728


De la contraportada.

ESTE LIBRO ESPERA CONTRIBUIR A LA TAREA, AYUDANDO A LOS HOMOSEXUALES MISMOS, A SUS FAMILIAS Y TERAPEUTAS, A COMPRENDER MEJOR LA VIDA DIARIA Y LA PSICOLOGÍA DEL HOMOSEXUAL.» «EL INDIVIDUO HOMOSEXUAL NO ES COMO EL HETEROSEXUAL, Y LA PAREJA GAY O LÉSBICA NO ES COMO UN MATRIMONIO HETEROSEXUAL [...]. LA HOMOSEXUALIDAD [...] NO ES UNA COPIA FALLIDA DE UN ORIGINAL QUE SERÍA LA HETEROSEXUALIDAD, NI TAMPOCO SENCILLAMENTE SU EQUIVALENTE. AL NORMALIZARLA SE LA HA REDUCIDO, DE HECHO, A SUS ASPECTOS MÁS SIMPLES, Y ES POR CONSIGUIENTE UNA DISTORSIÓN. ESTE LIBRO NO INTENTARÁ ADORNAR LA HOMOSEXUALIDAD, NI MOSTRAR QUE ES UN FENÓMENO [...] EQUIPARABLE AL ESTILO DE VIDA HETEROSEXUAL. AL CONTRARIO, PROCURARÁ DETECTAR, EXPLICITAR Y EXPLICAR SUS PARTICULARIDADES: LA DIFERENCIA, NO LA SEMEJANZA.»

lunes, 26 de mayo de 2008

mini lamento del medio día

En este intento fallido
no solo les falta claridad
a las letras
les sobra
conciencia de sí.

¿cuánto más resistiré
esta lucha que inició
en mi concepción...?
empecinado, terco
aferrado a vivir...

me siento al límite,
mi corazón estalla
en cámara lenta,
y la lucidez,
que mas bien parece
penumbra,
sufre al intentar,
sin éxito iluminar
mi recorrido.

como eco lejano
de una època que ya fue,
pronunciándose con su actualidad,
resuena la magdalena
gringa y setentera
"Could we start again, please..."

Datos personales

Mi foto
Torreón, Coahuila, Mexico
Buscador profesional he ido por la vida hurgando en los cestos vacíos del deseo, pretendiendo encontrar en abundancia donde solo lastres cuelgo de mi pecho... He recorrido los senderos del altruismo con el costo cargado a mi armadura, pesada lustrosa, reconocida y alabada por los ojos de quien, como yo, esconde vergonzozamente su propio buscar. Hasta hoy, hasta este día en que como milagro del andar des sosegado, nos hemos encontrado: un Otro dispuesto a compartirse, a amarse, a desplegarse, piel con vello, blanco con negro, grande con pequeño con un Yo fortalecido en el alternativo choque de las diferencias.